El Drago Milenario

En el municipio de Icod de los Vinos, al Noroeste de Tenerife, se erige majestuoso el  Drago Milenario, uno de los símbolos de las Islas Canarias, y uno de los mayores tesoros que esconde  la flora del Archipiélago.

Declarado en 1917 Monumento Nacional, este ejemplar de Dracaena draco mide más de 16 metros de altura y tiene un perímetro de 20 metros. Es el más grande y longevo del mundo en su especie. Su edad ha sido objeto de diferentes estudios, pero ninguno ha logrado fijar una cifra concreta. El Drago no posee tronco leñoso y por tanto no se pueden leer los anillos de crecimiento. Para calcular su edad se tienen en cuenta el número de ramificaciones. Estas se producen después de cada período de floración, que ocurre cada catorce o quince años, por lo que la manera de estimar su edad consiste en multiplicar el número de ramificaciones por quince, obteniendo así una cifra aproximada. A ella se le deberá sumar los  aproximadamente 20 años que tarda en madurar la planta antes de ser fértil. Se suele considerar que el de Icod, tiene entre ochocientos y mil años.

En 1985 se procedió a un profundo saneamiento y se instaló en el interior del tronco un ventilador para facilitar la circulación del aire y evitar la proliferación de hongos.

Su forma y tamaño han hecho siempre del drago una planta rodeada de misticismo. Muy apreciado por los aborígenes,  utilizaban sus hojas  para alimentar al ganado y fabricar sogas, con su corteza fabricaban escudos, y con su madera diferentes recipientes. Pero lo más valioso del drago se encuentra en su interior. Su savia, de un intenso  color rojo, es rica en flavonas e isoflavonas, siendo un potente antioxidante. Además de como tinte, fundamentalmente se usaba con fines curativos. Curar úlceras y hemorragias, fortalecer encías o limpiar los dientes, eran algunos de los usos de una savia de la que se llegó a decir que era el elixir de la eterna juventud.

El drago es la joya dentro de  un parque de 3 hectáreas de extensión en las que se exhibe una representación de flora canaria (cardones, tabaibas, hayas, brezos, palmeras, dragos, aceviños, viñátigos, tilos, laureles entre otros). Además, cuenta con otros atractivos para el visitante como una cueva con una reproducción  de una momia guanche en su interior y varias mesas de picnic. El parque está atravesado por el Barranco de Caforiño, conocido en la antigüedad como “río de Ycod” por la gran cantidad de agua que bajaba siempre por él. Dos puentes permiten atravesarlo de lado a lado.A los pies del Drago se creó una zona dedicada a los dragos más pequeños, denominada “Guardería de Dragos”. En ella se muestra el proceso evolutivo de esta especie.

La visita al Drago Milenario y su entorno ofrece mucho más de lo que a priori podría parecer. Recomendamos empezar conociendo la plaza de la Constitución, adyacente al Parque del Drago, y desde donde podrá realizar excelentes fotografías del árbol y su entorno. La  variedad y calidad de los restaurantes y tiendas de souvenirs de la zona completarán una visita imprescindible.

Cómo llegar

En coche, autopista TF-5 dirección norte y continuar por la TF-82 hasta la salida Icod de los Vinos / centro ciudad. En transporte público, las líneas 106 y 108 desde el Intercambiador Santa Cruz; desde el Puerto de la Cruz, líneas 354 y 363.

Esta página también está disponible en: Inglés, Alemán

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