Breve historia del camello en Canarias

Hay una fotografía que muchos turistas quieren llevarse de su visita a Canarias: esa en la que aparecen montados sobre un camello mientras al fondo se observa un árido paisaje, propio del desierto. Y es que verdaderamente las islas ofrecen la rara oportunidad de apreciar de cerca a este emblemático animal, al que normalmente sólo podemos ver en las películas o en los zoos. Actualmente, el camello se utiliza en Canarias para el transporte de turistas en algunos Espacios Naturales Protegidos y, en mucha menor medida, para la agricultura y la exportación, pero hubo un tiempo en que constituyó un animal doméstico de gran importancia en las islas orientales.

En realidad se trata del dromedario, o camello de una sola joroba. Según los historiadores fue traído de África por Diego de Herrera en alguna de sus expediciones a Berbería entre los años 1556 y 1569, e introducido en Fuerteventura por tener esta isla un clima más parecido al de su lugar de origen. Hacia 1592 los camellos ya abundaban en Lanzarote, como atestiguan las crónicas de Torriani escritas a finales de ese año tras su estancia en esta isla, y en 1599 se utilizaron en la conquista de Las Palmas de Gran Canaria para transportar el archivo de La Audiencia. Tras su introducción, su cría experimentó un rápido crecimiento debido a que es un animal muy fácil de alimentar, que puede pasar varios días sin beber agua, y con gran capacidad de carga y de adiestramiento, cuestiones estas muy importantes para su utilización en las tareas del campo y para el transporte de personas. Pero además, de él se aprovechaba casi todo; cuentan las crónicas de la época que la leche de camella se utilizaba para los tísicos, enfermos de pecho y niños anémicos; la grasa de la joroba para curar torceduras, golpes, dolores reumáticos o de articulaciones, hinchazones y para retirar la leche de la mujer que cría; del pelo se hacía un tejido que servía para confeccionar los trajes de hombres y mujeres, y la carne era, junto a los cereales, la base de la alimentación de los más pobres. Todas estas bondades justifican que a principios del s. XVII existieran más de 4000 reses camellunas en Fuerteventura, y unas 1700 cabezas en Lanzarote a mediados del s. XVIII. A principios del s. XIX se introducen también en Tenerife, aunque en menor número y sólo en los municipios de Adeje y La Laguna. Hacia la mitad del s. XX, con la llegada del turismo, el consecuente abandono de la agricultura y la ganadería, y el desarrollo de los transportes, el camello fue utilizándose cada vez menos para el trabajo del campo y más con fines turísticos. Actualmente la cabaña ganadera de este animal es de unas 1000 cabezas, y aunque se sigue utilizando de manera testimonial para las labores agrarias, la gran mayoría de los camellos que se crían está destinada al transporte de personas en las visitas guidas por el Parque Nacional de Timanfaya, en Lanzarote, así como en diversas zonas de Fuerteventura (especialmente en Jandía) y de Gran Canaria (Dunas de Maspalomas). De esta forma contribuyen a la conservación de estos espacios naturales, por ser un medio de transporte menos dañino que los de motor, al tiempo que mantienen viva una estampa ya indisolublemente asociada al paisaje de las islas.

Desde que fue introducido en el s. XV, el camello que inicialmente fue traído de África ha visto modificada su fisonomía, su fuerza y su musculación, como resultado de haber sido seleccionado para el trabajo del campo y la carga. De hecho en 2011 fue reconocida por el Ministerio de Medio Ambiente como una raza autóctona: el camello canario, por las diferencias que a lo largo de los siglos ha ido adquiriendo en relación al camello africano. A partir de este reconocimiento, se pretende poner en marcha diversos programas para el estudio genético de esta raza, así como fomentar este modo de ganadería tradicional para las zonas áridas y semiáridas.

Esta página también está disponible en: Inglés, Alemán

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.Más información sobre las cookies

ACEPTAR